Los depósitos crecen más que los créditos Por: Sebastián Angulo Redactor

“Usted tiene un crédito preaprobado”. Este fue el mensaje que recibió Henry Melo, a través de un mensaje de texto, que le notificaba que podía acceder a un préstamo por cerca de USD 10 000, sin garante. Por ahora, a este empleado público no le interesa endeudarse porque considera que es tiempo de ser más cauto con las finanzas familiares. Correos electrónicos, avisos en los estados de cuenta, llamadas telefónicas y mensajes en los cajeros automáticos han sido los mecanismos que los bancos han utilizado para colocar más créditos en el segundo semestre de este año. Julio José Prado, presidente Ejecutivo de la Asociación de Bancos del Ecuador (Asobanca), sostuvo que la recu­peración de los depósitos, durante este año, generó una mayor liquidez en las entidades bancarias del país. A finales del mes pasado, ese rubro ascendió a USD 24 986 millones, un 10% más comparado con septiembre del año pasado, según cifras de Asobanca (ver gráfico). Pese a la mayor liquidez, la colocación de préstamos no evolucionó de la misma manera. Si bien la cartera de crédito del sistema financiero privado ha tenido una recuperación desde julio pasado, la tasa de crecimiento está por debajo del 1% mensual Y en términos anuales es negativa. En septiembre pasado, la cartera bruta llegó a USD 19 085 millones, un 2% menor frente a septiembre del 2015. A principios de julio de este año, Asobanca informó que tenía como meta colocar USD 10 000 millones para la segunda mitad del año, con el fin de reactivar la economía. De esa cantidad, se tenía previsto que el 75% se entregara al sector productivo, 17% para consumo y el resto para microcrédito. Hasta finales del mes pasado, según Prado, se esperaba colocar USD 5 000 millones, pero no se alcanzó la meta y se colocaron USD 4 400 millones. Para Prado, la falta de apetito por créditos por parte de la ciudadanía se debe a que la economía nacional “se mueve a dos velocidades”. Por un lado, la liquidez ha aumentado en el mercado, gracias a los pagos a proveedores por medio de créditos que ha entregado el Banco Central al Gobierno y de la emisión de bonos al mercado internacional. Pero por otro lado, aún no hay una reactivación productiva. “Esta falta de reactivación del sector productivo hace que la demanda de créditos sea mucho más baja de lo esperado y anticipado”, dijo Prado. Pese a ello, el sector proyecta cumplir la meta hasta diciembre, un mes en el que se espera un repunte del consumo. El informe ‘Know Banking’ –sobre banca local, de julio pasado– realizado por la firma de investigación de mercados Know Research, evidencia una escasa intención por parte de los clientes del sistema financiero de adquirir productos ­relacionados con tarjetas de crédito, préstamos de consumo o hipotecarios. Los encuestados valoraron entre 1,2 y 1,3 puntos su intención de acceder a estos productos, en una escala de 4, donde 1 es ningún interés y 4 alto interés. Para este reporte se consultó a 600 usuarios bancarios de Quito y Guayaquil. Sobre estas cifras, Diego Peñaherrera, gerente de Know Research, sostuvo que las entidades bancarias tienen una credibilidad sólida; sin embargo, los usuarios ven que es poco propicio endeudarse debido al momento económico. De su lado, las entidades bancarias han buscado crear nuevos productos o modificar los parámetros de los créditos que ya ofrecían a sus clientes para adaptarse a sus necesidades y lograr mayores colocaciones. Banco Pichincha ha buscado flexibilizar ciertas condiciones en sus préstamos. Guido Cordero, vicepresidente Ejecutivo de la entidad, a través de un correo electrónico, señaló que el banco “pensando en mejorar la calidad de vida de mujeres empresarias, está sacando productos específicos –dentro de sus productos de microfinanzas y pequeña empresa– para apoyar a este nicho de clientes”. Entre los productos destinados a este segmento están crédito, productos de ahorro y servicios electrónicos. También cuentan con créditos para cadenas de valor (para proporcionar liquidez a proveedores y distribuidores), vivienda de interés público, de reactivación destinados para las zonas afectadas por el terremoto del 16 de abril y ecológicos. Estos últimos, enfocados en eficiencia energética, energías renovables, vivienda sustentable y ambiente. En esta misma línea, Produbanco ofrece créditos para proyectos ambientales para pymes. José Ricaurte, vicepresidente de Banca Minorista de esta entidad, señaló que este tipo de créditos se lanzó en julio pasado, para iniciativas empresariales de eficiencia energética y energía renovable. Ricaurte explicó que los montos de los créditos van desde los USD 20 000 para proyectos pequeños, en adelante, de acuerdo con la iniciativa de la empresa. El único requisito, según el funcionario, es que el proyecto represente un ahorro de 20% en el ámbito que quieran implementar. En este año, la entidad tiene como objetivo entregar USD 10 millones.

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La renta de las familias americanas sube por primera vez desde la crisis

La recuperación económica estadounidense, robusta en la comparación internacional, pero profundamente desigual entre su población, empezó a calar en las clases medias en 2015. La mediana de los ingresos de los hogares mejoró por primera vez desde la Gran Recesión y un total de 3,5 millones de ciudadanos dejaron de formar parte de la estadística de pobres. Los datos, publicados este martes por el censo, irrumpirán en debate electoral, ya que la brecha social está marcando a fuego la carrera presidencial de noviembre.

El dato ha llegado en la recta final del mandato de Barack Obama, marcado por una salida de la crisis que parece hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres. El hartazgo social es uno de los motores del voto antiestablishment, buena parte del cual ha encontrado cobijo, paradójicamente, en Donald Trump un millonario de Manhattan, hijo de un acaudalado empresario. El candidato republicano ha sabido interpretar y conectar con la frustración de muchas familias trabajadoras que, según la selva de estadísticas, el año pasaron empezaron a levantar cabeza.

La mediana de los ingresos es el valor central que quedaría en una lista de ingresos de familias ordenados de forma creciente o decreciente. El año pasado, en concreto, los ingresos medianos mejoraron un 5,2 %, al pasar de 53.718 a 56.516 dólares reales anuales, el primer repunte desde 2007. La Casa Blanca dijo que se trata del mayor incremento anual registrado desde 1968. Entonces, habían pasado cuatro años desde que el presidente Lyndon B. Johnson declaró la guerra contra la pobreza. Aun así, aún no se ha recuperado el terreno perdido con la recesión: los ingresos medianos reales de los hogares siguen un 1,6 % por debajo de donde estaban en hace nueve años y un 2,4 % por debajo del pico que se produjo en 1999.

El mercado laboral explica buena parte del alivio. Estados Unidos creó 2,6 millones de puestos de trabajo en 2015 y mantuvo el nivel de paro en el 5 %, lo que se considera prácticamente pleno empleo. Pese a la salud del empleo, la mayor potencia económica del mundo tiene una bolsa de pobreza que le cuesta mucho reducir. Pero las estadísticas del año pasado alivian la carga y reflejan la mayor mejora desde 1999, según el censo. Un 13,5 % de los estadounidenses estaba bajo el umbral de la pobreza en Estados Unidos en 2015, lo que supone una reducción de 1,2 puntos porcentuales respecto al año anterior. Dentro de este abstracto porcentaje, hay 3,5 millones de estadounidenses que, a efectos estadísticos, han dejado de ser considerados pobres, aunque estadísticamente, los datos de desigualdad (medidos por el coeficiente Gini) apenas se han movido.

Sigue habiendo 43,1 millones. Y, entre ellos, afroamericanos y latinos salen mal parados. La tasa de pobreza de los hispanos el año pasado quedo en el 21,4% (frente al 23,6% del año anterior) y la de los afroamericanos en el 24,1% (frente al 26% de 2014). Entre los blancos no hispanos, la miseria alcanza al 9% (un 10% el año anterior).

También se redujo la proporción de estadounidenses sin cobertura sanitaria, del 10,4% al 9,1% , o en cifras absolutas, de 33 a 29 millones de personas.

 

Datos económicos de EE.UU. apuntalan una mejor perspectiva en el segundo trimestre

La mejor perspectiva fue respaldada también por otros datos que mostraron que la producción industrial registró en junio su mayor incremento en 11 meses por un fuerte crecimiento en los sectores manufactura y servicios.

Washington. Las ventas minoristas de Estados Unidos crecieron más que lo esperado en junio por mayores compras de vehículos y otros bienes, lo que refuerza la perspectiva de un repunte del crecimiento económico en el segundo trimestre.

La mejor perspectiva fue respaldada también por otros datos que mostraron que la producción industrial registró en junio su mayor incremento en 11 meses por un fuerte crecimiento en los sectores manufactura y servicios.

Ante el fortalecimiento de la demanda local, la inflación también está subiendo con firmeza. Los datos alentadores y un repunte de Wall Street podrían permitir a la Reserva Federal elevar las tasas de interés este año.

“La Fed recibirá bien la continua fortaleza en el gasto de los consumidores y el último reporte laboral positivo, pero claramente no tiene apuro en ajustar la política”, dijo Sal Guatieri, economista senior de BMO Capital Markets en Toronto.

“Estos dos reportes aumentarían levemente las probabilidades de un incremento en la tasa en septiembre”, añadió.

La fuerte demanda local en Estados Unidos se está viendo reflejada en los constantes aumentos en los precios al consumidor. En un tercer reporte, el Departamento de Trabajo dijo que su índice de precios al consumidor (IPC) subió un 0,2% el mes pasado tras un avance similar en mayo.

El Departamento de Comercio dijo que las ventas minoristas crecieron un 0,6% el mes pasado. Junio fue el tercer mes seguido de incrementos, y registró un aumento del 2,7% en las ventas comparado con un año atrás.

Excluyendo automóviles, gasolina, materiales de la construcción y servicios gastronómicos, las ventas minoristas subieron 0,5% después de un avance similar en mayo y por encima de los pronósticos.

En otro informe, la Fed dijo que la producción industrial creció un 0,6% el mes pasado, su mayor alza desde julio de 2015, revirtiendo la caída del 0,3% en mayo.

El sector manufacturas creció un 0,4% en medio de grandes avances productivos entre los que se destacó un salto del 5,9% en el ensamblaje de autos.

Las acciones estadounidenses subieron tras los datos, que ayudaron a compensar resultados financieros desalentadores de grandes bancos. El dólar se apreció frente a una canasta de monedas y los precios de los bonos del Tesoro bajaron.

La fuerte demanda local en Estados Unidos se está viendo reflejada en los constantes aumentos en los precios al consumidor. En un tercer reporte, el Departamento de Trabajo dijo que su índice de precios al consumidor (IPC) subió un 0,2% el mes pasado tras un avance similar en mayo.

En los 12 meses hasta junio, el IPC subió un 1,0%, igualando el alza interanual de mayo.

El llamado IPC estructural, que descarta los costos de los alimentos y la energía, también subió un 0,2% en junio, acumulando tres meses seguidos de avances de igual tenor. El dato elevó al 2,3% el avance del IPC estructural interanual, desde 2,2% en mayo.

La cifra supera la tasa anual promedio del 1,9% de los últimos 10 años. La Fed tiene una meta de inflación del 2% y sigue de cerca una medición que actualmente se encuentra en el 1,6%.

La preocupación por la persistente inflación baja contribuyó a que el banco central de Estados Unidos mantuviera las tasas de interés sin cambios en su última reunión de política monetaria. La Fed subió la tasa de referencia en diciembre por primera vez en casi una década.

Autor:

Reuters

Konkursverschleppung Por: Vicente Albornoz Guarderas

Konkursverschleppung es una de esas palabras en alemán que, además de ser impronunciables, definen todo un concepto y casi una cultura completa. Traducida al español (algo nada fácil), significa algo como la infracción de no informar a tiempo al público que una persona, natural o jurídica, está quebrada. Es algo así como “aplazamiento del anuncio de quiebra”, o “aplazamiento del anuncio de incapacidad de pagar las obligaciones”.
El daño que se causa a la sociedad cuando no se informa a tiempo de una quiebra es que quien está en problemas podría seguir haciendo negocios con otras personas, a sabiendas de que no le va a ser posible cumplir con sus compromisos.
 La KV (dejémosle en iniciales para no complicar la lectura) es considerada como algo relativamente grave en el derecho alemán porque destruye la confianza necesaria para que un sistema de libre mercado y de empresas competitivas pueda funcionar adecuadamente. Y esa cultura de tratar de crear y mantener las instituciones que garantizan el buen funcionamiento de una economía de mercado es algo típicamente alemán.
 Por eso, esta complicada palabra resume tanto un concepto como una cultura.
Y el concepto es interesante. Porque refleja el daño que se hace a la comunidad cuando un agente económico calla o disimula sus problemas económicos, más o menos, como está pasando con el gobierno ecuatoriano.
 Porque el gobierno está sin plata y por eso está desesperado por conseguir financiamiento. Tan necesitado está que hasta ha aceptado endeudarse al 10,75% a seis años plazo, una tasa mucho más alta y un plazo mucho más corto que nuestros vecinos, que obtienen financiamiento a tasas de 4% y a plazos de 20 años.
 Tan escaso de fondos está el gobierno que ha recurrido a pedirle préstamos al Banco Central, algo poco recomendable en cualquier país del mundo, incluso en los países no dolarizados donde los bancos centrales pueden emitir dinero sin límite.
 Y la semana pasada el Banco Central aumentó el encaje bancario, de 2% a 5%. Con eso, los bancos privados van a depositar más dinero en el Central que, a su vez, le podrá prestar más plata al gobierno. 
Obviamente lo ideal sería que si el gobierno está sin plata, no siga haciéndonos creer a los ecuatorianos que todo está bien y que puede seguir gastando sin límite, porque eso es simplemente aplazar el ajuste, aplazar el momento en que habrá pagos que no se podrán seguir cumpliendo.
 Porque el ajuste va a venir el momento en que se acaben las fuentes de financiamiento que le han permitido al gobierno aplazar una importante reducción de su gasto. Y por ahora, todo ese endeudamiento es sólo el aplazamiento de lo inevitable.

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Ecuador busca en la UE y China oxígeno para su economía

El acuerdo comercial que Ecuador firmará este viernes con la Unión Europea y la visita que el presidente chino, Xi Jinping, realizará la semana próxima a Quito pueden suponer un soplo de aire fresco para la economía del país. “El acuerdo con la UE tendrá un impacto muy positivo y para la visita de Xi Jinping hay mucha expectativa, pero hay que ver qué se obtiene”, explica a la AFP el economista Alberto Acosta. El prolongado declive de los ingresos petroleros tras años de bonanza ha dejado muy tocadas las finanzas del miembro más pequeño de la OPEP. Ecuador está técnicamente en recesión, con cuatro trimestres consecutivos de decrecimiento, la previsión es que el PIB se contraiga un 1,7% en 2016 y tiene un déficit fiscal calculado en más del 5%. Además, la devaluación de las monedas de los países vecinos, como el peso colombiano y el sol peruano, le restó atractivo a su dolarizada economía, que el gobierno tuvo que proteger con unos aranceles adicionales -muy cuestionados por sus socios comerciales- que dispararon los precios y fomentaron el contrabando. Con este panorama, la firma de este viernes 11 de noviembre en Bruselas para que Ecuador se sume al acuerdo comercial multipartes en el que ya están incluidos Colombia y Perú le permitirá al país ampliar su presencia en el mercado de la UE, un bloque de 500 millones de consumidores que ya representa el principal destino de sus exportaciones no petroleras, con el 25%. A partir de enero de 2017, si los 28 miembros de la UE le dan el visto bueno al pacto para su posterior aprobación en el Parlamento Europeo, productos como flores, camarón, banano y atún mantendrán o mejorarán el acceso preferencial que tenían hasta ahora, y otros muchos entrarán sin restricciones. “El acuerdo permitirá diversificar la cartera de productos ecuatorianos en la UE, una oportunidad en una economía dolarizada que requiere dólares. Y la entrada de productos europeos va a bajar precios, habrá más competencia y eso le va a obligar al Ecuador a ser más competitivo y más productivo”, señala Jaime Carrera, director del Observatorio de Política Fiscal. ‘Petróleo comprometido’ La visita de Xi Jinping, la primera de un presidente chino a Ecuador desde que ambos países iniciaron relaciones en los años 1980, tiene como motivo oficial la inauguración de la gigantesca hidroeléctrica Coca Codo Sinclair (Amazonía), hecha con capital y empresas chinas, y considerada la obra más emblemática del gobierno de Rafael Correa, con un costo de USD 2 200 millones. Pero según analistas el encuentro servirá para “tratar” la abultada deuda de Ecuador con el mayor prestamista de América Latina, que suma unos USD 8 000 millones, un tercio de la deuda externa ecuatoriana. “En la visita se buscarán nuevas fuentes de financiamiento, ya que la vía de preventa petrolera está prácticamente agotada. Para este año el crudo ya está 100% comprometido, y hasta 2024 lo está en distintos porcentajes. No descartaría que tuviera que ver con la venta de ciertos activos del estado”, apunta Acosta. Con el financiamiento encarecido en los mercados de capitales tras declarar moratoria selectiva de su deuda externa pública en 2008, el gobierno de Correa ha recurrido cada vez más al capital chino para infraestructura estratégica, como hidroeléctricas y carreteras, o proyectos de petróleo y minería, muy criticados por su opacidad y por las condiciones que impone china. “La relación deuda-PIB, que es del 30%, no es preocupante. El problema es que el servicio de esa deuda es elevado y han caído los ingresos. Solo para 2017 es de USD 3 500 millones, entre un 3 y 4% del PIB. Endeudarse más complicaría aún más las cosas ”, advierte Carrera. Para José Antonio Hidalgo, presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriano China, es también una oportunidad para estimular la penetración de productos ecuatorianos en un mercado de más de 1 300 millones de consumidores, que ahora representa solamente el 3,5% de las exportaciones de Ecuador. “La intención es que la cuota de mercado crezca al 12 o al 15%. Vamos a plantear la reducción o la eliminación del arancel al banano, al camarón o a las flores, diversificar la cartera de productos exportables, como la piña o la pitahaya”, explica.

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La OPEP logra su primer acuerdo para recortar la producción desde 2008

Tras meses de desavenencias y problemas entre los miembros de la OPEP, finalmente han llegado a un acuerdo en los términos pactados en septiembre. La confirmación de la organización, que engloba a los mayores productores de petróleo del mundo, señala que reducirá su producción en 1,2 millones de barriles diarios, algo menos del 1,5% de la producción mundial. Según han confirmado fuentes de la OPEP, Rusia también participará en los recortes con una reducción de 300.000 barriles al día en su producción. Los precios del petróleo, tanto de Brent como de West Texas, han reaccionado con subidas intensas, el Texas se ha disparado un 9,31% y ha cerrado en 49,44 dólares el barril. El Brent ha terminado en los 50,47 dólares la unidad tras subir un 8,81%.

El recorte en la producción de los países de la OPEP se encuentra, no obstante, condicionado a que los productores de petróleo ajenos al cártel se sumen a esta decisión con un ajuste de su oferta de crudo equivalente a 600.000 barriles diarios.

“Rusia está comprometida a algo más que a congelar su producción y reducirá en 300.000 barriles diarios su producción”, destacó en rueda de prensa Mohammed Bin Saleh Al-Sada, ministro de Energía e Industria de Catar y presidente de la conferencia de la OPEP. Rusia no se unía al cártel para reducir la producción desde el año 2001.

A este respecto, el ministro catarí indicó que la organización tiene previsto reunirse con otros productores al margen de la OPEP el próximo 9 de diciembre. En conjunto, el recorte de 1,8 millones de barriles diarios supone el 2% de la producción mundial de crudo.

El recorte se intuía desde primera hora

A pesar de que públicamente ha habido tensiones hasta el último minuto, el ambiente de esta mañana ya auguraba que iba a haber un acuerdo. De hecho, los precios del crudo ya avanzaban con fuerza, revirtiendo las fuertes pérdidas del lunes y del viernes, después de que el ministro saudí de Energía, Khalid al-Falih, expresara su confianza en que “se está acercando un acuerdo” entre los miembros de la OPEP, optimismo secundado por los representantes de Irak e Irán, considerado el principal escollo para lograr un pacto para reducir la oferta de crudo.

A su vez, el ministro iraquí de Petróleo, Jabbar al-Luaibi, aseguraba tras el desayuno de trabajo de hoy en Viena, que había unanimidad para un recorte de la producción que duraría seis meses y sería supervisado por un comité del cártel, unas declaraciones que se han confirmado tras el comunicado oficial de la OPEP. “Soy muy optimista sobre la posibilidad de obtener resultados fructíferos. Sí, va a haber recortes definitivamente”, dijo al-Luaibi, quien añadió que espera que el barril de petróleo supere los 55 dólares.

De este modo, se confirma la idea inicial de limitar las extracciones en un nivel de entre 32,5 y 33 millones de barriles diarios (mbd) a partir de enero próximo, desde el volumen récord de 33,64 mbd que alcanzaron en octubre. Los miembros de la OPEP han superado sus diferencias finalmente, y el recorte ha sido unánime.

Arabia Saudí lidera el recorte e Irán producirá más

Tras sellarse este acuerdo, las reducciones de cada país son las siguientes según la tabla con la que trabaja la OPEP: Arabia Saudí recortará 486.000 barriles por día;Irak, quien había mostrado públicamente su desacuerdo con el recorte, lo hará finalmente en 210.000, Emiratos Árabes Unidos 139.000; Kuwait reducirá en 131.000, Venezuela 95.000, Angola 87.000, Argelia 50.000, Qatar 30.000, Ecuador 26.000 y Gabón 9.000.

Libia y Nigeria quedan fuera del compromiso de reducir su bombeo para que puedan recuperar el nivel perdido por los conflictos y los problemas derivados en la extracción. Indonesia ha sido excluida del cártel y así ha quedado fuera de este acuerdo, no obstante, su producción es de las más bajas del cártel (740.000 mbd).

Además, del acuerdo emerge como ganador Irán, que había exigido poder aumentar su cuota de mercado tras el fin de las sanciones. Finalmente, la república islámica podrá aumentar su producción hasta cerca de 3,8 mbd, unos 100.000 barriles más de lo que exigía recortar Arabia Saudí. Según los cálculos publicados en el último informe de la OPEP, en octubre las extracciones del grupo llegaron al máximo histórico de 33,64 mbd.

¿Qué son las cuotas?

La OPEP introdujo en 1982 por primera vez un sistema de cuotas individuales de producción de crudo para sus miembros, limitando el techo conjunto en 17,1 millones de barriles diarios (mbd). En los años siguientes intentó mantener los precios mediante aumentos y recortes de esa oferta, repartiendo proporcionalmente las variaciones del caso entre todos los socios.

En 2011 el tope máximo de extracción conjunta había alcanzado los 30 mbd pero las cuotas nacionales quedaron obsoletas por los cortes de la producción en varios de los socios, como Irak, Irán, Libia o Nigeria, a raíz de diversos conflictos en esos países.

Hasta ahora, Arabia Saudí bombeaba 10,53 mbd, el indiscutible número uno del grupo al haber bombeado el 31,3% del total. Le seguían los rivales Irak (4,56 mbd o un 13,5%) e Irán (3,69 mbd o un 11%), pues ambos aspiran a ser el segundo productor del grupo. La producción de los Emiratos Árabes Unidos (3,0 mbd, 8,9%) y de Kuwati (2,83 mbd, 8,4%) supera a la de Venezuela, que se sitúa en sexto lugar con 2,07 mbd o un 6,15%.

Reunidos en Argel, los ministros de la OPEP alcanzaron en septiembre un acuerdo preliminar para dejar la producción entre 32,5 y 33 mbd en 2017, aunque sin un consenso sobre la forma de aplicar el recorte, es decir, la fijación de nuevas cuotas individuales.

¿Qué importancia tiene la cooperación?

La OPEP ha instado a sus principales competidores a adherirse a sus esfuerzos, algo que ha ocurrido ya dos veces este siglo. En 2008, cuando los precios habían caído por la crisis financiera mundial y la OPEP acordó el mayor recorte de su historia, de 4,2 mbd, Rusia y Azerbaiyán, que no pertenecen a la organización, se comprometieron a retirar 320.000 y 300.000 bd, respectivamente.

A fines de 2001 -el barril se había desplomado hasta los 17 dólares tras los atentados terroristas del 11 S, Rusia, México, Noruega, Omán y Angola añadieron 460.000 barriles al recorte de 1,5 mbd que pactó la OPEP.

Hoy Angola es miembro de la organización. Rusia se ha mostrado dispuesta a, por lo menos, congelar el nivel de su oferta. Asimismo, México, Brasil, Kazajistán, Azerbaiyán y Omán podrían acceder a un compromiso si la OPEP logra mañana el acuerdo.

¿Qué rol juega el petróleo de esquisto?

Los altos precios entre 2011 y 2014 impulsaron las explotaciones de mayores costes al hacerlas rentables, como la del petróleo de esquisto o de lutita. Éstos se consigue mediante una combinación de tecnologías avanzadas como la explotación horizontal y la fractura hidráulica (fracking, en inglés), en un proceso que convierte en petróleo materia orgánica que hay en rocas.

En Estados Unidos este tipo de producción se disparó hasta los 4,5 mbd en 2014 y fue uno de los factores claves de la abundante oferta que desequilibró el mercado.

Liderada por Arabia Saudí, la OPEP optó entonces por defender su participación en el mercado abriendo las espitas y aceptando precios bajos para combatir así a la oferta rival. Los expertos calculan que en Estados Unidos las extracciones del esquisto han caído en cerca de 1,5 mbd en los últimos dos años.

Para la OPEP, el petróleo de esquisto supone un desafío que no había tenido antes: un crudo “rival” que amenaza con volver al auge en cuanto los precios se recuperen medianamente. Aunque Mohammed bin Saleh, ministro de Petróleo de Qatar, ha querido destacar en la rueda de prensa que la decisión de la OPEP tiene como objetivo equilibrar el mercado de crudo, las estrategias del grupo petrolero no están relacionadas con el fracking, según ha destacado este miembro que ha sido el encargado de comparecer ante los medios tras el acuerdo.

 

Tomado de: ELECONOMISTA.ES

 

El Nuevo Paradigma Político en América Latina Por: Ernesto Talvi

MONTEVIDEO – La hegemonía gozada por gobiernos de centroizquierda e izquierda populista en América Latina durante gran parte de la última década parece estar llegando a su fin, a medida que partidos de centroderecha van ganando terreno en países como Argentina, Brasil, Guatemala, Paraguay y Perú.

La retirada de la “marea rosa” en la región no debiera sorprendernos. Los últimos 40 años de historia evidencian que los ciclos políticos en América Latina están altamente sincronizados y tienden a reflejar los vaivenes de los ciclos económicos.

Entre 1974 y 1981, América Latina creció a razón del 4,1 por ciento anual, en comparación con un promedio histórico de 2,8 por ciento. Cuando el precio del petróleo se disparó en los años 70, los “petrodólares” generados como resultado inundaron la región y financiaron incrementos del gasto público y burbujas inmobiliarias, generando una bonanza económica que apuntaló a las dictaduras militares que asolaban la región. En ese entonces, el auge económico fue atribuido al restablecimiento del orden y la estabilidad que supuestamente habían impuesto los regímenes autoritarios.

Sin embargo, este período no estaba destinado a perdurar. La bonanza fue interrumpida a comienzos de los años 80, cuando el entonces presidente de la Reserva Federal de EE.UU. Paul Volcker cambió de rumbo súbitamente y anunció una suba de la tasa de interés para reducir la inflación. El “shock de Volcker” representó un triple golpe para América Latina: EE.UU. entró en una profunda recesión, los precios de las materias primas se desplomaron, y los capitales dejaron de entrar al continente y comenzaron a fugarse de América Latina, atraídos por los altos rendimientos ofrecidos por instrumentos del Tesoro americano.

El resultado fue una “década perdida” de depresión económica y estancamiento; muchos países sufrieron una contracción de la producción, así como crisis cambiarias, crisis de deuda y crisis bancarias. La grave situación económica dio lugar a descontento social generalizado, y eventualmente—al son de la caída del muro de Berlín y el cese de la política estadounidense de apoyo a los regímenes militares en la región—todas las dictaduras de la región con excepción de la de Cuba fueron depuestas.

En su mayoría, las dictaduras militares fueron reemplazadas por gobiernos democráticamente electos de centroderecha, que modificaron el paradigma económico anterior—sustitución de importaciones, intervencionismo estatal y exceso regulatorio—por el “Consenso de Washington”, que exigía disciplina fiscal, estabilidad de precios, liberalización comercial y financiera, privatización y desregulación.

Cuando llegaron los años 90, el Plan Brady de 1989 ya había resuelto la crisis de deuda latinoamericana al ofrecer reducción de deuda a cambio de reformas económicas, y las tasas de interés en EE.UU. habían retornado a niveles más bajos. América Latina fue nuevamente inundada por capitales extranjeros; el consenso en aquel entonces era que los mercados de capital impondrían disciplina de mercado en una región con un largo historial de derroche, ya que en teoría sólo los países y empresas solventes serían capaces de obtener financiamiento. Otra bonanza sobrevino, atribuida en aquel entonces por los políticos latinoamericanos al Consenso de Washington.

La combinación de democracia con políticas sensatas y creíbles parecía finalmente haber funcionado. Esto es, hasta que la crisis financiera asiática de 1997 y el default de Rusia en 1998 explotaron sin previo aviso, generando una enorme fuga de capitales de los mercados emergentes que nuevamente sumió a América Latina en el abismo y resultó en depresión económica y más crisis cambiarias, de deuda y bancarias.

Entrado el nuevo milenio, una América Latina plagada de pobreza y descontento social vio a los gobiernos de centroderecha caer como dominós. Estos fueron remplazados por gobiernos de centroizquierda y, en algunos casos, por líderes populistas.

A diferencia de sus pares populistas, los nuevos gobiernos de centroizquierda no repudiaron el compromiso previo con la disciplina fiscal, la inflación baja y los mercados abiertos. Más bien, lo tomaron como base para instaurar programas sociales de redistribución. Estos programas, en muchos casos masivos, sólo podían ser financiados gracias al auge en los precios de las materias primas comenzado en 2003 y a una ola masiva de entradas de capital que alcanzó su punto máximo en 2012 a medida que inversores de países desarrollados buscaban obtener mejores rendimientos después de la crisis financiera global de 2008.

Una vez más, los elevados precios de los productos primarios y un tsunami de capital barato y abundante sustentaron un boom económico sin precedentes durante casi una década. Y una vez más, los gobiernos atribuyeron su éxito económico a las políticas del paradigma reinante, que en este caso combinaba ortodoxia económica con redistribución social. Además, la transferencia pacífica de poder de gobiernos de centroderecha a gobiernos electos de centroizquierda llevó a que muchos creyeran que esta vez sería diferente.

Estaban equivocados. A partir de 2012 América Latina se enfrió considerablemente, a instancias de la crisis de la eurozona, una desaceleración económica en China, el colapso de los precios de las materias primas, y una fuga de capitales de los mercados emergentes en la medida que los inversores internacionales buscaban refugio en activos seguros. Algunos países se estancaron, mientras que otros entraron en recesiones profundas.

Los gobiernos de la región una vez más se habían convencido a sí mismos y a los votantes de que la bonanza era atribuible a sus políticas. Habida cuenta del revés en el contexto externo, la frustración de expectativas y el desencanto dieron lugar a manifestaciones callejeras masivas convocadas por las redes sociales. En algunos países estallaron escándalos de corrupción echaron leña al fuego. El reflejo político de esta crisis socioeconómica ha sido un retorno gradual a gobiernos de centroderecha.

Los últimos 40 años de historia latinoamericana muestran que los ciclos políticos son evolutivos, construidos de forma incremental, con cada nuevo paradigma erigido sobre la base de paradigmas anteriores. De manera similar a la destrucción creativa de Schumpeter, la evolución se encarga de preservar aquellos elementos que resultan útiles, descartar los que quedan obsoletos, y agregar elementos nuevos en ocasiones transgresores.

Asumiendo que este patrón se mantiene, ¿qué podemos esperar de los nuevos gobiernos de centroderecha en América Latina?

Probablemente vayan a continuar el proceso evolutivo, conservando algunos de los principios básicos del Consenso de Washington así como—siempre que sea posible— y las políticas de redistribución social. No obstante, dado que en los tiempos que corren los recursos financieros serán escasos, el gasto social y la inversión en infraestructura deberán ser rediseñados con la eficiencia como principio rector, con el fin de maximizar el impacto minimizando gastos. He denominado a este nuevo paradigma “austeridad inteligente.” Si los gobiernos latinoamericanos logran implementarlo exitosamente, entonces realmente merecerán atribuirse los resultados económicos positivos que se obtengan como resultado

 

Las tristes razones detrás del boom turístico que vive el tercer país más visitado del mundo

España vive un auge de la industria turística pero, al parecer, sus causas no son motivo de alegría.

Si se cumplen las previsiones 2016 será un año récord en cuanto a la llegada de turistas extranjeros a España: más de 72 millones de visitantes.

Se trata de una cifra impresionante, incluso para este país que ocupa el tercer lugar en la lista de los que más turistas reciben cada año.

Durante el primer semestre del año, la cantidad de visitantes foráneos aumentó un 11,7% con respecto a 2015, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas.

Ese incremento destaca más aún cuando se considera que ya el año pasado España había tenido un registro histórico en cuanto al número de turistas extranjeros: 68,2 millones, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de Turismo.

Son datos alentadores para un país que durante los últimos seis años tuvo unatasa de desempleo por encima del 20% y que apenas en julio pasado logró bajar al 19,8%.

Pero, ¿a qué se debe este boom del turismo en España?

“Turistas prestados”

 

“Es una situación que viene dada porque, en este momento, los destinos que compiten directamente con España en el turismo de sol y playa están cerrados porque han vivido situaciones trágicas”, explica Rafael Gallego, presidente de la Confederación Española de Agencias de Viaje y Tour Operadores.

Gallego destaca en particular “los actos terroristas en Túnez y en Egipto y, posteriormente, el golpe de Estado en Turquía”.

 

Países que recibieron más turistas en 2015

  • 84,5 millonesFrancia
  • 77,5 millonesEstados Unidos
  • 68,2 millonesEspaña
  • 55,6 millonesChina
  • 48,6 millonesItalia

Fuente: Organización Mundial del Turismo

Para Gallego, hay un vínculo entre el incremento de la llegada de visitantes a España y los problemas al sur del Mediterráneo.

Entre un 12% y un 15% de los turistas que tenemos son personas que no hubiesen venido a España si hubiesen estado abiertos los destinos del norte de África y de la cuenca Mediterránea”, le dice a BBC Mundo.

Pero aclara que los atentados de París y Niza no han tenido efecto para España, pues el perfil del turista que viaja a esos destinos es distinto.

Gallego señala que como consecuencia de la crisis financiera internacional, se perdieron en el sector de las agencias de viaje y de tour operadores unos 8.000 puestos de trabajo en España.

Pero el repunte comenzó tras los acontecimientos de la Primavera Árabe. “Con las revoluciones en Túnez, en Egipto, en Libia fue cuando empezamos a recibir turistas prestados”, apunta.

 

Crecimiento incierto

Los efectos del auge turístico han dejado numerosos beneficios cuantificables.

En los últimos años, las agencias de viaje y tour operadores han vuelto a crear unos 6.000 puestos de trabajo y, en este momento, el sector turismo emplea a más de dos millones de personas y aporta casi un 11% del Producto Interior Bruto español.

De dónde vienen los turistas a España

(Cifras del primer semestre de 2016)

 

  • 24% Reino Unido
  • 15%Alemania
  • 13,9%Francia
  • 5%Italia
  • 4,5%Países Bajos

Fuente: Instituto Nacional de Estadística

Y, según Gallego, el sector turístico español empuja el crecimiento de la industria.

“Desde inicios de año se ha incrementado la venta, por ejemplo, de automóviles y eso tiene que ver con el hecho de que las grandes empresas de alquiler de autos han aumentado su flota para poder atender la demanda que se preveía que iba a haber en el verano”, explica.

Aseguró que, conscientes de que el auge turístico en España tiene su origen en los problemas en la cuenca del Mediterráneo, los empresarios del sector han solicitado desde hace varios años a las autoridades un plan de promoción del país para tratar de retener a los nuevos visitantes.

“Teniendo una masa de clientes prestados, que venían por primera vez, no queríamos que se fueran del país con la convicción de que por haber estado en las playas de Baleares, de Canarias o de Cataluña ya conocían España. Había que aprovechar para hacer promoción del resto de los destinos de nuestro país“, dijo y se lamentó de que esa propuesta no haya sido atendida.

Como consuelo, le quedan las estadísticas. “España es un país donde el turista repite: 6 de cada 8 visitantes que están en este momento en el país vienen por segunda vez y 3 de cada 10 han venido más de 10 veces”.

Ecuador tiene menos impuestos que el promedio de América Latina y el mundo, según afirman el Banco Mundial y Price Water House Coopers (PWC)

El Banco Mundial y la firma Price Water House Coopers presentaron el informe global “Pagando impuestos 2017” que analizó los regímenes tributarios de 190 economías alrededor del mundo. Entre ellas, 162 tienen un impuesto al valor agregado (IVA).

Las empresas analizadas son conformadas por 60 empleados, operan en ciudades grandes, que no tienen participación de capital extranjero y no realizan actividades de exportación o comercio exterior, es decir que no pagan aranceles, ni impuesto a la salida de divisas.
En este marco, Ecuador destaca entre los países que tiene menos impuestos con relación a América Latina y el resto de países del mundo. En Ecuador existe un promedio de ocho impuestos, en Bolivia son 42, en Venezuela llegan a 70, en Uruguay y Paraguay son 20, Colombia tiene un promedio de 12 impuestos, mientras que Perú y Argentina tienen nueve.

Los ocho impuestos que pagan las empresas ecuatorianas mencionadas son aporte a la seguridad social por cada empleado, contribución a la Superintendencia de Compañías, impuestos municipales, a la patente, a los vehículos, a la renta, a la plusvalía y al valor agregado.

Pablo Aguirre, representante de Price Waterhouse Coopers comentó que “la tasa de impuestos comparada con otros países de Sudamérica es bastante razonable”, dijo al aclarar que no incluye costos que representa el comercio internacional.

El estudio señala también que la tasa total de impuestos en el Ecuador es menor que en otros países pues alcanza el 32,5%. De ese porcentaje el 16,3% corresponde al impuestos sobre utilidades y 13,7%  a impuestos laborales.
En Perú el porcentaje total es 35,6%, en Venezuela 64,7%, en Brasil 68,4%, y en Colombia 69,8%. En Chile la tasa total de impuestos es levemente menor con un 30,5% sin embargo el 23% se aplica a las utilidades de las empresas.
Con relación a países europeos, la tasa total de impuestos es mucho mayor a Ecuador. En Bélgica es 58,7%, Francia, 62,8%; Suecia, 49%; Grecia, 50,7%; e Italia con 62%. En Estados Unidos la cifra es de 44%.
Así mismo, el  Impuesto al Valor Agregado (IVA) es de los más bajos de América Latina con 12%, aunque subió al 14% de manera temporal (por un año, hasta junio), como medida para canalizar recursos para la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto.

En Argentina el IVA es de 21%, en Uruguay se ubica en el 22%, en Chile rige el 19%, en Brasil, 17%; en Colombia, 16%; en Honduras, 15%, y Bolivia, 13%.

Las empresas ecuatorianas, por su parte, tardan un promedio de 664 horas entre preparar, llenar y efectuar el pago de los impuestos al Servicio de Rentas Internas (SRI). Un promedio adecuado a criterio del representante de Price Waterhouse Coopers, “de esas 664 horas, 358 horas se destinan a la preparación de impuestos, casi 30 horas mensuales para las declaraciones de impuestos, desde el proceso inicial hasta el final”.

Nadia Novick, representante del Banco Mundial (BM), manifestó que pagar impuestos es importante y que es sustancial para los gobiernos tener una renta apropiada para poder cumplir sus funciones.

 

“A menudo, los impuestos son una de las mayores fuentes de ingresos de impuestos para los gobiernos, y para que los gobiernos puedan ser eficientes necesitan para financiar programas sociales y áreas múltiples en las cuales están trabajando. Imponer impuestos ayuda a la redistribución de los ingresos de manera justa”, puntualizó Novick.

El presidente de Ecuador Rafael Correa, desde el cantón manabita de Tosagua, dijo que el sistema nacional de impuestos ecuatoriano es de los más eficientes y transparentes de la región y que los impuestos tienen criterios de progresividad y de justicia social.

“Hemos logrado triplicar la recaudación de impuestos y esto no es arte de magia, esos impuestos se transforman en centros de salud, escuelas del milenio, hospitales, libros, carreteras, para nuestras comunidades, ECU 911. Pero hay gente que nos quiere volver al pasado: no pagar impuestos y que no hayan estas obras”, dijo durante la inauguración de un centro de salud.
El mandatario aclaró que el anticipo al Impuesto a la Renta ha existido desde 1971 pero que en 2008 se reformó la fórmula de cálculo debido al alto nivel de evasión.

 

Fuente: andes.info (Ec)

¿Qué necesita la economía estadounidense que Trump haga? Por: Joseph Stiglitz

NUEVA YORK – La impresionante victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos hizo que una cosa quede abundantemente clara: demasiados estadounidenses – especialmente hombres estadounidenses blancos – sienten que se quedaron atrás. No es sólo un sentimiento; muchos estadounidenses realmente se quedaron relegados. Esto puede verse en los datos tan claramente como se hace patente en su ira. Y, tal como he sostenido repetidamente, un sistema económico que no “cumple” con gran parte de la población es un sistema económico fallido. Entonces, ¿qué debe hacer el presidente electo Trump al respecto?

Durante las tres últimas décadas, las reglas del sistema económico de Estados Unidos han sido reescritas de manera que están sólo al servicio de unos pocos que se encuentran en la parte superior, perjudicando a la economía en su conjunto, y especialmente al 80% en la parte inferior. La ironía de la victoria de Trump es que fue el Partido Republicano, al que ahora Trump lidera, el que impulsó la globalización extrema y arremetió contra los marcos políticos que hubieran mitigado el trauma asociado a la misma. Sin embargo, la historia sí tiene importancia: China e India están ahora integradas en la economía mundial. Además, la tecnología ha avanzado tan rápido que el número de empleos en manufactura, a nivel mundial, está disminuyendo.

La inferencia es que no hay manera de que Trump pueda traer a Estados Unidos un número significativo de puestos de trabajos  bien pagados en el ámbito de manufactura. Puede traer de vuelta la manufactura, a través de manufactura avanzada, pero habrá pocos puesto de trabajo. Y, también puede hacer que los puestos de trabajo retornen, pero serán puestos de trabajo con bajos salarios, no los puestos bien remunerados de los años cincuenta.

Si Trump es serio en cuanto a abordar la desigualdad, debe reescribir las reglas una vez más, de una manera que sirvan a los intereses de toda la sociedad, no sólo a los intereses de aquellas personas que son como él.

Lo primero en el orden del día es impulsar la inversión, restableciendo así un robusto crecimiento a largo plazo. Específicamente, Trump debe enfatizar el gasto en infraestructura e investigación. Es sorprendentemente que en un país cuyo éxito económico se basa en la innovación tecnológica, la participación en el PIB de la inversión en investigación básica esté, hoy en día, en un nivel más bajo del que estuvo hace medio siglo.

Una infraestructura mejorada aumentaría el rendimiento de la inversión privada, que también ha estado rezagándose. Garantizar un mayor acceso financiero a las pequeñas y medianas empresas, incluidas las encabezadas por mujeres, también estimularía la inversión privada. Un impuesto sobre el carbono proporcionaría una triple apuesta ganadora, una trifecta de bienestar: crecimiento más alto a medida que las empresas se adapten para reflejar el aumento de los costos de las emisiones de dióxido de carbono; medioambiente más limpio; e, ingresos que podrían utilizarse para financiar la infraestructura y dirigirse hacia los esfuerzos por reducir la brecha económica de Estados Unidos. Pero, dada la posición de Trump como una persona que niega la existencia del cambio climático, es poco probable que se aproveche lo antedicho (y ello, a su vez, también podría inducir a que el mundo comience a imponer aranceles contra los productos estadounidenses manufacturados en maneras que infrinjan las regulaciones mundiales relativas al cambio climático).

Al mismo tiempo se necesita un abordaje integral para mejorar la distribución de la renta de Estados Unidos, que es una de las peores entre las economías avanzadas. Si bien Trump ha prometido elevar el salario mínimo, es improbable que realice otros cambios de importancia crítica, como ser el fortalecimiento de los derechos de negociación colectiva y el poder de negociación de los trabajadores, así como la imposición de restricciones a la compensación de los directores ejecutivos y a la financiarización.

La reforma de la regulación debe ir más allá de tan sólo limitar el daño que el sector financiero puede hacer y debe garantizar que este sector realmente esté al servicio de la sociedad.

En abril, el Consejo de Asesores Económicos del presidente Barack Obama publicó un informe mostrando una creciente concentración del mercado en muchos sectores. Eso significa menos competencia y precios más altos – esta es una forma segura de bajar los ingresos reales, tal como lo es bajar directamente los salarios. Estados Unidos necesita hacer frente a estas concentraciones de poder de mercado, incluyendo las más recientes manifestaciones en la llamada economía colaborativa.

El retrógrado sistema impositivo de Estados Unidos – que estimula la desigualdad al ayudar a los ricos (sólo a ellos y a nadie más) a hacerse aún más ricos, también debe ser reformado. Un objetivo obvio debería ser eliminar el tratamiento especial de las ganancias de capital y los dividendos. Otro objetivo es garantizar que las empresas paguen impuestos – tal vez bajando la tasa de impuestos corporativos para aquellas empresas que inviertan y creen empleos en Estados Unidos, y elevándolos para las que no lo hagan. Sin embargo, debido a que Trump es uno de los principales beneficiarios de este sistema, sus promesas relativas a llevar a cabo reformas que beneficien a los estadounidenses comunes y corrientes no son creíbles; tal como acostumbradamente ocurre con los republicanos, los cambios impositivos que ellos realizan beneficiarán en gran medida a los ricos.

Probablemente, Trump no llegue a cumplir con el objetivo de mejorar la igualdad de oportunidades. Garantizar educación preescolar para todos e invertir más en las escuelas públicas es esencial para que Estados Unidos evite convertirse en un país neo-feudal donde las ventajas y desventajas se transmiten de una generación a la siguiente. Sin embargo, Trump prácticamente ha permanecido callado con respecto a  este tema.

El restablecimiento de la prosperidad compartida requeriría de políticas que amplíen el acceso a viviendas y atención médica a precios asequibles, así como el acceso a una jubilación segura con un mínimo de dignidad, además serían necesarias políticas que posibiliten que todos los estadounidenses, independientemente de cuánta riqueza tenga su familia, puedan pagar una educación postsecundaria acorde con sus habilidades e intereses. Si bien me podría imaginar a Trump, un magnate de los bienes raíces, apoyando un programa masivo de vivienda (en el cual la mayoría de los beneficios vayan a favor de desarrolladores inmobiliarios como él), su prometida derogación de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (Obamacare) dejaría a millones de estadounidenses sin seguro de salud. (Poco después de las elecciones, Trump insinuó que es posible que él actúe con cautela en este ámbito).

Los problemas planteados por los estadounidenses marginados – cuya marginación es el resultado de décadas de negligencia – no se resolverán, ni rápidamente ni mediante herramientas convencionales. Una estrategia eficaz tendrá que considerar un mayor número de soluciones no convencionales, hacia las que los intereses corporativos republicanos son poco proclives. Por ejemplo, se podría permitir a las personas incrementar su seguridad de jubilación poniendo más dinero en sus cuentas del Seguro Social, con aumentos proporcionales en sus pensiones. Además, se podrían instituir políticas integrales de licencias por enfermedad y asuntos familiares que ayudarían a que los estadounidenses lograran un equilibrio menos estresante entre la vida cotidiana y el trabajo.

Del mismo modo, una opción a través del sector público para financiar viviendas podría dar derecho a cualquier persona que haya pagado impuestos regularmente a obtener una hipoteca con el 20% de pago inicial, a un préstamo que sea proporcional a su capacidad para pagar la deuda a una tasa de interés ligeramente superior a la que el gobierno pueda pedir prestado y reembolsar, a su vez, su propia deuda. Los pagos se canalizarían a través del sistema de impuestos sobre la renta.

Mucho ha cambiado desde que el presidente Ronald Reagan empezó a debilitar a la clase media y desviar los beneficios del crecimiento a favor de aquellos en el estrato más alto, y ​​las políticas e instituciones estadounidenses no se han mantenido al ritmo de dichos cambios. Desde el papel que desempeñan las mujeres en la fuerza de trabajo y el surgimiento de Internet hasta el aumento de la diversidad cultural, Estados Unidos del siglo XXI es fundamentalmente distinto al Estados Unidos de los años ochenta.

Si Trump realmente quiere ayudar a los relegados, debe ir más allá de las batallas ideológicas del pasado. La agenda que acabo de esbozar no es sólo una agenda económica: es una sobre cómo edificar una sociedad dinámica, abierta y justa que cumpla la promesa de los valores más apreciados por los estadounidenses. Pero si bien, en algunas maneras, esta agenda es coherente con las promesas de campaña de Trump, en muchas otras maneras, es la antítesis de dichas promesas.

 

Mi muy nublada bola de cristal muestra una reescritura de las reglas, pero no para corregir los graves errores de la revolución de Reagan, un hito en el viaje sórdido que dejó a tantos atrás. Por el contrario, las nuevas reglas empeorarán la situación, excluyendo aún a más personas del sueño estadounidense.

Traducción del inglés por Rocío L. Barrientos.

 

Tomado de: https://www.project-syndicate.org/