Ecuador seguirá en recesión en el 2017, según el FMI Por: Mónica Orozco

La economía de Ecuador seguirá en recesión en el 2017 y 2018, según el informe de previsiones de crecimiento del Fondo Monetario Internacional (FMI). En su informe “Perspectivas económicas mundiales” y que fue presentado el martes 18 de abril del 2017 de manera oficial, el multilateral proyecta que la economía ecuatoriana decrecerá este año en 1,6% y en 0,3% en el 2018, después de registrar una pérdida de actividad del 2,2% en el 2016. El Banco Central del Ecuador (BCE) proyectó que el 2016 la economía ecuatoriana se contrajo en el 1,5%, mientras que esperaba que este año crezca en el 1,42%. “Aguantamos cuatro trimestres seguidos de decrecimiento, pero ya, a partir del segundo trimestre de 2016 empezamos a crecer, técnicamente salimos de la recesión y el último trimestre ha sido muy bueno”, detalló el Mandatario Rafael Correa el sábado 8 de abril del 2017. La gerenta del BCE, Madeleine Abarca, consideró incluso que en un mes más, si las cosas continúan como están, la economía entrará en “expansión económicamente hablando”. El FMI, además, señaló que otro país que registrará una contracción en su PIB en este año será Venezuela. Esa economía caerá 7,4% en este año y 4,1% en el 2018. Perú y Paraguay, en cambio, son las economías de la región que más crecerán este año, aunque no en la misma medida que el año pasado. El primero alcanzará una cifra positiva del 3,5% y el segundo del 3,3%. Las proyecciones se presentaron en el marco de la reunión de primavera del multilateral. La cita concluye el próximo domingo (23 de abril).

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10 sectores de la economía cayeron y ocho crecieron en el 2016 Por: Sebastián Angulo

Ecuador cerró el 2016 con una contracción de su Producto Interno Bruto (PIB) del 1,5%, según el reporte macroeconómico del Banco Central del Ecuador (BCE). Es la primera vez en los 17 años de dolarización que la economía registra una recesión. La entidad publicó el lunes 10 de abril del 2017 las cifras en su página web, una semana después de la fecha que consta en su cronograma de publicaciones. De 18 actividades económicas, diez cerraron el año con cifras en rojo y ocho presentaron datos positivos. Entre los sectores que presentaron un crecimiento el año pasado están refinación de petróleo y suministro de electricidad. Madeleine Abarca, gerenta del BCE, explicó el fin de semana que el desempeño positivo de esas actividades estuvo impulsado por la repotenciación de la Refinería de Esmeraldas y la entrada en operación de las hidroeléctricas Coca-Codo Sinclair y Sopladora. El Gobierno invirtió “fuertemente” en esas áreas y ahora registran crecimientos importantes, destacó Abarca. Otro de los sectores con resultado positivo fue servicio doméstico. Para el catedrático universitario, Patricio Almeida, esto se debe a la incorporación de más personas en esta actividad. La gente que perdió el empleo el año pasado busca ingresos ofertando servicios por horas entre los que están la jardinería, plomería y otros servicios para el hogar que también se incluyen en el segmento de servicios domésticos, apuntó Almeida. Eddy Troya, gerente de la consultora en Recursos Humanos Human Plus,explica que la gente que mantuvo su empleo e ingresos no ha dejado de contratar estos servicios. Pese a que los tres sectores registraron importantes crecimientos, juntos representan apenas el 4,1% en la economía. En cambio, el sector petrolero, que tiene un peso del 10%, comenzó a registrar saldos positivos desde el segundo trimestre del año pasado y cerró el año con una tasa positiva. Entre el 2015 y el 2016 la producción petrolera creció 1% gracias a la incorporación en junio pasado del campo petrolero Tiputini (bloque ITT). Entre las actividades que registraron una contracción están correo y comunicaciones, construcción, administración pública, y alojamiento. La construcción ha tenido una disminución “dramática” de ventas en el 2016, que va entre el 30 y 50%, según datos de la Federación Nacional de Cámaras de la Construcción. El deterioro del empleo, que redujo los ingresos de las familias, y la incertidumbre por la situación económica tuvieron un efecto negativo en la demanda de proyectos inmobiliarios, consideró Enrique Pita, presidente del gremio. Aunque el sector de comercio cayó el año pasado, los últimos tres meses del año creció de manera importante (3,5%) tras tres trimestres negativos. Lo anterior se explica, según José Hidalgo, director de Cordes, en la inyección de liquidez que realizó el Gobierno vía créditos para ponerse al día con proveedores y que dio más recursos a las familias para el consumo. Además, el 2016 fue un año de más promociones y descuentos, dijo el experto. Para el sector de alojamiento el 2016 fue el año con mayor caída en huéspedes desde 2003, según Norman Bock, titular de la Asociación de Hoteles de Quito Metropolitano. En el área corporativa la ocupación cayó del 75 al 50%.

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Caída de precios en cinco productos agrícolas, especialmente palma y cacao Por: Mónica Orozco

La mayoría de los precios de los productos agrícolas de exportación cayó el año pasado, una tendencia que se mantiene este año, especialmente en cacao, palma y flores.  Ese grupo de seis productos agrícolas representó el 82% del total de exportaciones no petroleras del país en el 2016, según datos del Banco Central del Ecuador (BCE). El principal caso fue el de cacao, cuyo precio comenzó a caer desde agosto pasado. Hasta la fecha ya ha perdido un 44% de su valor. Para el exportador y expresidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao (Anecacao), Iván Ontaneda, esto ha generado una “crisis” en el sector. “El precio se hundió de USD 3 400 por tonelada a 1 900. Y eso ya ha generado pérdidas por USD 350 millones en los últimos siete meses”. El desplome de precios se origina por una sobreproducción mundial que se observa desde agosto pasado. Existen 300 000 toneladas en exceso en el mercado generadas por Costa de Marfil y Gana, que tuvieron cosechas récord debido a factores climáticos. A esto se suma una caída en el consumo mundial de chocolate debido al menor dinamismo de la economía global, una tendencia que se siente desde hace cuatro años. Para compensar esa caída es urgente aumentar, a través de alianzas público privadas, la productividad del sector a 15 quintales por hectáreas. Hoy está entre 5 y 6 quintales. Además, Ontaneda pide al próximo Gobierno que elimine el pago del llamado anticipo al impuesto a la renta. Advierte que los cacaoteros no están en condiciones de cumplir con esa obligación. El sector teme que la caída de precios se prolongue por, al menos, dos años. La palma y otros extractos de aceites continuaron este año su descenso. Según datos de la Ancupa, el precio de la tonelada métrica de estos insumos cayó de USD 918 a 717 entre el 4 de enero y el 28 de marzo. En el caso de las flores, el efecto de la depreciación del rublo y el anuncio pocos días antes del Día de la Mujer ruso de un posible incremento en los costos de los vuelos de carga afectaron al sector este año. Los más afectados fueron los exportadores que tienen a Rusia como principal mercado, dijo Pablo Viteri, propietario de Pacific Bouquets, que envía solo una pequeña parte de su producción a ese país. El precio por tallo cayó de USD 0,45 a 0,30 producto de la crisis Rusa, añadió. Aunque en enero de este año el precio de las flores se recuperó en un 10% debido a la temporada de San Valentín, un acuerdo que buscaba elevar las tarifas de los vuelos chárteres en los aeropuertos de Quito y Guayaquil generó preocupación en los compradores. Aunque al final la medida se aplazó y modificó para evitar problemas en los envíos, el resultado fue una caída en los precios del 30%, dijo Alejandro Martínez de Expoflores. El valor de la tonelada de banano, cuyos envíos representaron el 72% de las exportaciones no petroleras, también descendió. Desde finales del 2016 el sector aumentó su producción gracias a condiciones climáticas, pero no logró compensar la caída de precios. Pese a que el precio de venta se redujo, el exportador debe seguir pagando un precio fijo al productor, dijo Eduardo Ledesma, director de la Asociación de Exportadores de Bananeros del Ecuador (Aebe). “Tenemos un banano más caro que otras naciones competidoras como Costa Rica”. En enero el precio de la fruta subió en 22%, pero el sector aclaró que es por un tema de temporada que se mantendrá hasta abril. “Los precios son altos hasta abril y luego decaen porque baja la demanda”. Según el titular de la Federación Nacional de Exportadores, Daniel Legarda, desde finales del 2015 hay una reducción de precios de las materias primas por una caída en la demanda internacional. La respuesta de los empresarios fue bajar sus márgenes de utilidad para enfrentar la falta de competitividad que tiene el producto ecuatoriano por el fortalecimiento del dólar. Las compras del país de productos agrícolas también se redujeron el año pasado en término de dólares. Todas las importaciones bajaron, incluidas las de insumos, debido al menor dinamismo de la economía nacional, dijo Legarda. Las sobretasas arancelarias también impactaron. Entre los insumos que compra el país y que tienen salvaguardias están manzanas, duraznos y uvas. Esta medida termina en junio, tras cumplir un proceso de desmontaje. El sábado bajará la sobretasa para esos insumos del 35 a 23,3%.

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Otra segunda vuelta Por: Vicente Albornoz Guarderas

Este artículo se iba a llamar originalmente “Bundespräsidentenstichwahlwiederholung”, pero ante el peligro de causar una tortícolis ocular a los lectores y, sobre todo, de producirle algún daño glótico al editor de este Diario que, minucioso como es, iba a tratar de pronunciar ese impronunciable trabalenguas, decidí poner la traducción al español de la “repetición de la segunda vuelta”, evento que ocurrió en Austria el año pasado. Las elecciones presidenciales austriacas tienen, al igual que en nuestro país, la posibilidad de una segunda vuelta si ninguno de los candidatos alcanza un cierto porcentaje en la primara vuelta. En abril del año pasado y para consternación de muchos, la primera vuelta la ganó Norbert Hofer , un político muy cuestionado, del FPÖ, un partido alineado con la renaciente ultraderecha nacionalista europea, un partido que parece no haber vivido el siglo XX, donde tanta ideología totalitaria causó destrucción y muerte. La victoria de Hofer fue triste, pero para la segunda vuelta, todos los partidos con conciencia democrática se unieron alrededor de Alexander van der Bellen, un profesor universitario y militante del partido ecologista. Y para el alivio de muchos, van der Bellen ganó la segunda vuelta en mayo 2016, pero poco después aparecieron algunos cuestionamientos a ese último proceso electoral, sobre todo por errores en el manejo de la votación por carta y por la publicación de ciertos resultados electorales antes de que se termine el proceso electoral. Las quejas llegaron hasta la Corte Suprema que dictaminó que las elecciones debían repetirse, lo cual fue como un balde de agua fría para todos losque habíamos respirado con alivio con los resultados de la“primera” segunda vuelta. Es importante resaltar que una de las razones para ordenar una repetición fue que con resultados tan apretados (50,3% contra 49,7%), unos pocos votos hubieran podido cambiar al ganador. Pero los demócratas austriacos no se amilanaron y simplemente unieron más fuerzas y llamaron a sus conciudadanos a votar masivamente en la “segunda” segunda vuelta que se fijó originalmente para octubre, pero que luego se aplazó para diciembre. Para alegría de todos, Vander Bellen volvió a ganar la segunda vuelta,y esta vez con una mayor diferencia (53,8%contra 46,2%). Inmediatamente la paz retornó al país y hoy nadie discute la legitimidad del presidente. Actualmente los austríacos están concentrados en resolverlos problemas del país, en enfrentarlos retos de Europa, los temas de los refugiados y la perdida de competitividad en un mundo globalizado.Si bien Austria es un país especialmente culto, tampoco se podría decir que está habitado exclusivamente por angelitos. Pero eso sí, hay mucho que aprender de ellos.

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La calidad del empleo sigue deteriorada en el Ecuador Redacción Negocios

El desempleo bajó, aunque otros indicadores muestran un deterioro. Esto se evidenció en la última encuesta de empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). La mañana de este martes, 18 de abril, la entidad reveló que la tasa de desempleo pasó de 5,7%, en marzo del año pasado, al 4,4% en el mismo mes del presente año. Diego Martínez, ministro coordinador de la Política Económica, atribuye esto al mejoramiento de la economía. Pese a ello, la calidad del trabajo se ha deteriorado en el último año, lo cual se observa, por ejemplo, en el llamado empleo pleno o adecuado. Este indicador está relacionado, principalmente, a las actividades laborales donde el trabajador cumple las 40 horas semanales y gana el salario básico unificado o más. Entre el primer trimestre del año pasado e igual período de este año el empleo adecuado se redujo del 40 al 38,5%. Para David Vera, director del INEC, ese descenso no es estadísticamente significativo. Sin embargo, si se observa la evolución de las cifras del INEC, el 38,5% alcanzado en marzo pasado constituye la tasa de empleo adecuado más baja desde el 2014 si se compara con iguales meses. Y también es la más baja desde el 2007 considerando los meses de diciembre de años pasados. Compañías de contratación y recursos humanos como Human Plus confirman esta situación. Eddy Troya, propietario de la misma, indicó que las contrataciones en el primer trimestre aumentaron un 25% con relación al mismo período del año anterior, sin embargo la mitad de estos trabajos no se consideran empleo pleno. Se tratan de actividades de trabajo autónomo, innovación, emprendimiento, etc. Principalmente se encuentran en las áreas de tecnología, manejo de cuentas de redes sociales y web, vendedores comisionistas, creativos y más. Entre los trabajos no adecuados están las personas que están en el subempleo. Este indicador que registró un incremento de 4,3 puntos porcentuales. Vera explica que el subempleo es un empleo de menor calidad. “La característica del subempleado es que gana menos del salario básico o está trabajando menos de las 40 horas y tiene deseo de encontrar un nuevo trabajo”. Entre estas personas se encuentra Juan Andrés Salcedo, de 27 años. Él salió de su empleo del sector de seguros en mayo del año pasado y actualmente es dueño de un emprendimiento de comida. Esa es su manera para obtener ingresos, pero le gustaría tener un trabajo formal para contar con un sueldo estable. “Cuando uno tiene algo fijo puede hacer planes. En otras condiciones no se sabe con cuánto se contará a fin de mes”. Carmen Gualaquiza tiene un puesto de ventas de frutas en el sector de La Marín. Ella gana menos de USD 300 al mes y no logra aumentar sus ventas pese a que trabaja 10 horas al día. Cuenta que sus ventas han caído en un 50% durante los casi cuatro meses de este año con relación al mismo tiempo del 2016. Una situación similar se observa en el caso de otras personas que se dedican a actividades autónomas. Carlos Castellanos, titular de la Confederación Unitaria de Comerciantes Minoristas y Trabajadores Autónomos del Ecuador (Cucomitae), aseguró que el número de personas dedicadas a estas actividades se ha duplicado en el país. Pese a esto, el Gobierno asegura que en términos generales hay una mejora y que durante el último año se crearon 94 000 puestos de trabajo. Leonardo Berrezueta, ministro de Trabajo, señaló que el Gobierno registró un alza del empleo en construcción, comercio y agricultura. Mientras que también se registró una caída de los puestos de trabajo en administración pública y defensa, turismo y servicios financieros. El funcionario explicó que muchas de las personas que consiguieron un empleo no están “precisamente afiliadas a la seguridad social”. El empleo crece, pero no necesariamente es empleo adecuado. Puede ser que vayan a la informalidad, el emprendimiento e incluso empleo no adecuado”. Desde el Centro de Estudios de la Política Laboral se explicó que en el primer trimestre hubo síntomas de recuperación, pero que la rigidez laboral fijada en este Régimen ha impulsado el subempleo. En contexto El subempleo es una categoría que engloba a los trabajadores que laboran menos de las horas regulares y ganan por debajo del salario básico (USD 375). En Quito, la tasa de subempleo pasó del 10,4 al 15%. En Guayaquil también se incrementó.

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‘Shunshiexit’ Por: Vicente Albornoz Guarderas

A ver, los europeos se inventaran la palabra Grexit, que significaba la salida de Grecia del Euro (Grecia + “exit”, salida en inglés). Después se inventaron Brexit, que fue la salida de la Gran Bretaña de la Unión Europea y algún rato hasta hablaron del Grexident que hubiera sido la salida, por accidente, de Grecia de la zona Euro. Ante tanto neologismo, propongo una nueva palabra que podría enriquecer nuestro vocabulario: ‘shunshiexit’, que sería la salida de la dolarización por ‘shunshos’, no por intento, no con intención, sino por no hacer las cosas correctas. O sea, por mudos, lo que en la Costa se conoce como “bobos” y en la Sierra com ‘shunshos’ (obviamente, lo deseable sería que, al igual que en el caso griego, no abandonemos el dólar). Continuando con el aporte al lenguaje, la idea sería pronunciar esta palabra como aguda, o sea, con el acento en la última i, tal como está escrita, como si fuera ‘sunshiexít’ (sic.). ¿Qué habría que hacer para evitar un sunshiexit? En realidad, habría que, parafraseando la famosa frase de “la mujer del César”, ser solventes y parecer solventes. Ser solventes implica tener unas finanzas saludables, tanto del gobierno como del Banco Central y del sistema financiero. Parecer solventes implica que las normas y leyes jalen las cosas hacia allá. La necesidad de tener un Banco Central solvente debería ser bastante obvia, porque el BCE es el responsable de respaldar el circulante y el encaje bancario (que es, a su vez, base del circulante). Para tener un buen BCE habría que evitar que este dé préstamos a cualquier mal deudor o, mejor aún, que no dé préstamos a nadie, para así evitar cualquier pérdida. Además, sería conveniente modificar la ley para que se retome el texto que le prohibía al BCE dar créditos. La necesidad de unas finanzas públicas saneadas puede no parecer tan obvia, pero un gobierno con déficits altos es una fuente de desequilibrios para cualquier país y siempre tendrá la tentación de “pedirles” (por las buenas o por las malas) dinero prestado a los bancos privados o al Central. Así que habría que tener un gobierno sin déficit y leyes que incentiven su ahorro. Finalmente, se necesita un buen sistema financiero, para lo cual hay que evitar cualquier medida que debilite el balance de los bancos, o sea, evitar cualquier limitación de tasas de interés o cualquier impuesto adicional a los bancos y, obviamente, impedir cualquier restricción a que los bancos coloquen su liquidez en los EE.UU., donde están totalmente segura. Y con hacer esas tres cositas (BCE sólido, presupuesto equilibrado y bancos sin excesivas restricciones), además de aprobar leyes que las vuelvan obligatorias, la probabilidad de un ‘sunshiexit’, la posibilidad de un caos monetario “por mudos”, sería muy pequeña.

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El nuevo Gobierno deberá plantear una proforma hasta fines de agosto Por: Sebastián Angulo y Mónica Orozco

Hasta fines de agosto de este 2017, el nuevo Presidente de la República deberá plantear una proforma pensada para lo que queda del 2017. La Constitución establece que la Función Ejecutiva presentará a la Asamblea Nacional la proforma presupuestaria anual y la programación presupuestaria cuatrianual, durante los primeros 90 días de su gestión. Es decir, hasta fines de agosto próximo. La Asamblea aprobará u observará, en máximo 30 días, ese documento. Mientras esos plazos se cumplen, rige el Presupuesto aprobado para el año pasado, que asciende a USD 29 835 millones, según lo establece la Carta Magna. El reto para el nuevo equipo económico será conseguir los recursos necesarios para cubrir el déficit fiscal y los pagos de intereses y amortizaciones de deuda en este año. Durante el 2016, los ingresos no fueron suficientes para cubrir los gastos del Estado y se registró déficit. Inicialmente, el Fisco proyectó esta cifra en USD 2 467 millones. Pero al final del año, las necesidades crecieron y el déficit fue de 6 082 millones, según datos del Ministerio de Finanzas. Para este año se calcula una cifra similar o incluso mayor, dado que el precio del crudo aún no se recupera del todo en el mercado internacional y hay una lenta recuperación de la recaudación tributaria. Entre las obligaciones por cubrir este año también están las ventas anticipadas, pese a que el Gobierno ofreció dejar canceladas estas operaciones. El año pasado, la proforma se elaboró con una proyección del precio de crudo de USD 35 por barril. Aunque en enero de ese año el petróleo ecuatoriano se vendió por encima de esa estimación (USD 44 por barril), eso no ha sido sufi­ciente para cubrir los gastos del Fisco, que recurrió ese mes a la colocación de bonos. En el caso de los ingresos tributarios, en este año el Gobierno estima superar en 4% la meta del 2016. Además, sostiene que la recaudación tributaria se recuperó en enero y febrero, apuntalada en el impuesto al valor agregado (IVA). No obstante, para Alberto Acosta Burneo, editor de Análisis Semanal de Grupo Spurrier, que ayer, miércoles 5 de abril de 2017, dictó la charla: Nuevo Gobierno lo que nos espera, si bien la recaudación de impuestos se ha estabilizado, todavía es muy pronto para hablar de una recuperación. “Los datos del Servicio de Rentas Internas para enero y febrero insinúan que las recaudaciones tributarias se mantienen estables”. Para cubrir la brecha fiscal, el Gobierno ha señalado que requiere de USD 11 600 millones -tanto de deuda interna como externa- en el 2017, según informó el propio Ministerio de Finanzas a inversionistas, en el suplemento de las Notas de los bonos 2026, de diciembre del año pasado. Conseguir los recursos en medio de una tendencia de bajos precios del crudo puede ser un verdadero desafío para un país como Ecuador, cuyo presupuesto y exportaciones dependen de esos ingresos. Eso se ha reflejado en las altas tasas de interés que debe cancelar el país en el mercado internacional, entre el 9,1 y 10,75%. Los recursos pueden conseguirse en el mercado internacional, pero a un alto costo, dijo Walter Spurrier, director de Análisis Semanal y quien también participó en la charla sobre el escenario del próximo gobierno. Una opción para el país es acercarse al Fondo Monetario Internacional, que ofrece crédito a menores tasas. De no haber ese acercamiento con, la opción es reestructurar los plazos con los acreedores, especialmente con China, aunque a mayores tasas de interés, indicó el experto. Hasta ahora el Fisco ha conseguido USD 1 303 millones en financiamiento externo. El presidente Rafael Correa dijo hace ocho días que el siguiente Gobierno contará con USD 1 000 millones de un nuevo préstamo con China, pero no serán recursos de libre disponibilidad. El Ministerio de Finanzas anunció ayer que ya se encuentra negociando el primer tramo de ese crédito por USD 440 millones, a una tasa del 2% y 20 años de plazo. Correa aclaró que su equipo dejará negociado el listado de proyectos a financiarse con esos recursos. El dinero servirá para terminar los procesos de derrocamientos de viviendas y otras obras en Manabí y en Esmeraldas, afectadas por el terremoto. El Régimen también ha recurrido a préstamos de liquidez del Banco Central, que en el primer trimestre ya alcanzan los USD 1 500 millones. Para Jaime Carrera, director del Observatorio de Política Fiscal, el nuevo presupuesto se deberá ajustar a la nueva realidad. Se deberán transparentar datos de preventas y las deudas con las empresas petroleras. “Tendrán que hacer un nuevo presupuesto austero, realista, con un recorte importante del gasto”. Deuda con las petroleras Las deudas con las empresas petroleras ascienden a USD 5 000 millones, según proyecciones de Grupo Spurrier. Según Walter Spurrier, entre las petroleras están Schlumberger, a la cual se le deben USD 1 100 millones, y Halliburton. Esta última declinó comentar el tema. Spurrier consideró que estas deudas se pagarán en el mediano o largo plazos. Este Diario solicitó infor­mación sobre la deuda a proveedores petroleros y a los ministerios de Hidrocarburos y de Finanzas. El primero dijo estar procesando el pedido y el segundo señaló que “sobre los temas relacionados con el sector petrolero, es necesario comentar que esos recursos no forman parte del Presupuesto”.

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El problema Trump en América Latina • Por: Andrés Velasco

SANTIAGO – El presidente electo Donald Trump triunfó despertando lo peor en el electorado estadounidense. ¿Acarreará ahora su gobierno lo peor para los latinoamericanos, tanto en términos económicos como políticos?

Las primeras señales son solo de mal agüero. Ningún líder yanqui ha tratado tan mal a los países del sur de la frontera estadounidense y a sus ciudadanos desde la época de la diplomacia de la cañonera, hace un siglo atrás. De manera infame, Trump ha calificado a los inmigrantes mexicanos de violadores y asesinos. Y aunque los guatemaltecos, ecuatorianos y colombianos no han sido mencionados de modo explícito, no se sienten especialmente tranquilos.

Tras el anunciado fin de la participación estadounidense en el Acuerdo de Asociación Transpacífico (ATPP), compuesto por 12 países, cabe preguntarse si Trump cumplirá su promesa de renegociar las reglas que rigen la zona de libre comercio de América del Norte, o incluso marginarse enteramente del NAFTA. Los acuerdos de libre comercio con América Central, Colombia, Chile y Perú también podrían correr peligro.

Nadie (tal vez ni siquiera el propio Trump) sabe lo que el nuevo gobierno hará a este respecto. Un presidente de Estados Unidos puede renunciar a estos pactos de manera unilateral. Sin embargo, la gran cantidad de legislación para ponerlos en práctica fue aprobada por el congreso estadounidense, y solo puede ser modificada a través de la votación de sus miembros. Un abandono repentino y total de la reglamentación que rige no solo el comercio de bienes y servicios, sino también la inversión, la propiedad intelectual y las licitaciones públicas a través de gran parte del hemisferio occidental, no sería beneficioso para la economía ni para las empresas de Estados Unidos. Puede que el partido Republicano haya dejado de ser el partido del libre comercio, pero es difícil imaginar que un congreso controlado por los republicanos esté dispuesto a lanzarse a ese vacío.

Para México y la cuenca del Caribe, el comercio con Estados Unidos es crucial. Para los países de América del Sur, que mantienen  lazos comerciales iguales o mayores con Asia –especialmente China– y la Unión Europea, la macroeconomía y las finanzas son más importantes.

La expectativa de que bajo el gobierno de Trump se produzca un aumento en el gasto en infraestructura en Estados Unidos, ha producido un alza en el precio de diversos productos básicos; además, la incertidumbre general ha impulsado a los inversores a volcarse hacia metales como el oro y el cobre, que funcionan como activos “refugio”, seguros en tiempos turbulentos. Por lo anterior, en el corto plazo los exportadores de minerales como Chile y Perú se están beneficiando. Pero es posible que este aumento de precios sea de corta duración, especialmente si el crecimiento chino continúa su desaceleración.

Si Trump pone en práctica la mitad de lo que ha prometido, y recorta los impuestos de los ricos y aumenta el gasto en defensa e infraestructura, la política fiscal estadounidense se volverá mucho más expansiva. El resultante estímulo a la demanda agregada reforzaría entonces el argumento de que la Reserva Federal debe aumentar las tasas de interés a corto plazo de manera más rápida de lo que tenía pensado. Aunque un cambio semejante en la mezcla fiscal-monetaria puede ser de beneficio para el crecimiento de Estados Unidos en el corto plazo, crearía nuevos desafíos para las economías emergentes de América Latina.

Un aumento en los costos del crédito y una política fiscal más expansiva en Estados Unidos, casi ciertamente se traducirían en un dólar más fuerte. Esta no sería una buena noticia para los gobiernos y las empresas al sur de la frontera. Es cierto que en los últimos años, las políticas más prudentes y los mejores marcos regulatorios han permitido el florecimiento de mercados de bonos emitidos en monedas locales. Sin embargo, en América Latina, gran parte de la deuda pública y en especial la privada, sigue estando denominada en dólares, lo que limita el monto de la depreciación de la moneda que los bancos centrales pueden permitir en respuesta a un alza de las tasas de interés en Estados Unidos.

Hace diez años, los economistas pensaban –con considerable optimismo— que los tipos de cambio flexibles permitirían que los mercados emergentes protegieran sus economías ante a los shocks de política monetaria provenientes de los países desarrollados. La flotación continúa siendo la mejor alternativa, pero hoy día la opinión general es mucho menos optimista. La flexibilidad no solo se encuentra limitada de facto por el endeudamiento en dólares; al parecer, las condiciones monetarias en Estados Unidos se transmiten a otros países de manera bastante independiente de los regímenes cambiarios que estos tengan.

Hélène Ray, de la London Business School, sostiene que los shocks de política monetaria estadounidense repercuten en las primas de riesgo, y que este efecto opera tanto a nivel internacional como nacional. Este mecanismo de la “toma de riesgo” para la transmisión de la política monetaria es tan poderoso internacionalmente que cuando la Fed relaja su política monetaria, el crédito aumenta en todo el mundo y viceversa. Es decir, si las tasas de interés más altas en Estados Unidos fueran de la mano con primas más altas y una reducción del apetito de riesgo por parte de los inversores, América Latina podría encontrarse bajo una tremenda presión financiera.

Y esto nos conduce a la pregunta más amplia: ¿de qué modo afectará Trump las percepciones de riesgo a través del mundo?

Larry Summers y otros observadores serios sostienen desde hace tiempo que a Estados Unidos le hacen falta inversiones en carreteras, puentes y puertos, y que dichas inversiones se autofinanciarían dadas las bajísimas tasas actuales de interés a largo plazo. A esta perspectiva, Trump añade recortes masivos de impuestos para los ricos. Los grandes aumentos en los déficits y el endeudamiento (añadamos a la mezcla bastante retórica nacionalista y amplia inexperiencia en política exterior) fácilmente podrían redundar en un alza de la aversión al riesgo y en un cuantioso incremento en las tasas de interés a largo plazo –lo que socavaría gran parte de los argumentos a favor de las inversiones en infraestructura que se autofinancian–.

Nadie quiere vivir en un mundo con tanta incertidumbre –menos aún la población de los países de América Central y del Sur que todavía son vulnerables. Estas vulnerabilidades son políticas tanto como económicas. Justo cuando los resultados electorales recientes en Argentina, Perú y Venezuela, junto con la limitación de los periodos presidenciales de los titulares en Bolivia y Ecuador, apuntaban a que América del Sur estaba llegando al fin de un ciclo de populismo de izquierda, Estados Unidos y gran parte de Europa parecen estar entrando en un ciclo de populismo de derecha.

En América Latina no faltan demagogos que probablemente traten de imitar la campaña de Trump. La lección de que no se puede decir nada que sea tan inaudito que los medios de comunicación no lo cubran, no pasará  inadvertida, como tampoco que los beneficios de recibir mayor atención pesan más que el costo político de la barbaridad expresada. Al igual que en Estados Unidos y Europa, la inmigración –no de países musulmanes sino de naciones vecinas– podría constituir un blanco conveniente. Lo mismo podría ser el nacionalismo: hay cierta simetría poética cuando activistas locales de izquierda se quejan acerca de las amenazas a la autodeterminación nacional –como lo hizo Trump– al criticar al TPP y otros acuerdos comerciales.

El efecto secundario más peligroso de la victoria de Trump para América Latina podría ser el retorno a las contraproducentes políticas del populismo. Solo queda esperar que durante su gobierno, Trump juegue con sus promesas electorales del mismo modo que lo hizo con la verdad durante su campaña.

Traducido del inglés por Ana María Velasco

 

Tomado de:    https://www.project-syndicate.org/commentary/latin-america-trump-problem-by-andres-velasco-2016-11/spanish

Rajoy advierte de que lo ocurrido en Venezuela ‘rompe la democracia’

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, consideró hoy viernes 31 de marzo del 2017 que la suspensión de poderes de la Asamblea Nacional venezolana por parte del Tribunal Supremo del país marca una ruptura del orden democrático. “Si se rompe la división de poderes, se rompe la democracia. Por la libertad, la Democracia y el Estado de derecho en Venezuela”, indicó Rajoy en su cuenta de Twitter firmado por la siglas “MR”, lo que indica que fue escrito por el propio mandatario. El conservador Partido Popular (PP) de Rajoy repitió el mensaje en su cuenta oficial de la red social hablando abiertamente de un “golpe”en Venezuela. El Tribunal Supremo de Justicia venezolano (TSJ), afín al chavismo, suspendió todas las funciones de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, que calificó este jueves de “golpe de Estado”la medida y denunció una “dictadura” del presidente Nicolás Maduro. La escalada de tensión entre ambos frentes generó en España una fuerte condena también del Partido Socialista (PSOE), primera fuerza de oposición en el Congreso, que denunció el “nuevo ataque” a la democracia venezolana. “No es normal que un tribunal asuma las competencias de un Parlamento elegido democráticamente”, sostuvo el responsable de política internacional de la gestora que controla el partido, Ricardo Cortés Lastra, que rechazó “rotundamente” el paso del TSJ. Las críticas llegaron también desde el partido liberal Ciudadanos, que habló de un “golpe de Estado”. El único de los cuatro grandes partidos españoles que evitó una condena frontal fue la alianza de izquierda Unidos Podemos, que se refirió a una situación “delicada”y pidió “buscar una salida democrática y una solución negociada”. Las críticas a lo ocurrido fueron unánimes en la prensa española. Tanto “El País”como “El Mundo”, los dos diarios generalistas más leídos del país, hablaron de un “golpe de Estado”y de un “mazazo institucional de una gravedad extrema” por parte de Maduro.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección:http://www.elcomercio.com/actualidad/marianorajoy-advierte-venezuela-rompe-democracia.html.

Para entender la situación económica, busca a un sociólogo Por NEIL IRWIN 27 de marzo de 2017

Si caminas media calle en el centro de Washington, es casi seguro que pasarás junto a un economista. La gente con instrucción avanzada en ese campo moldea las políticas en temas tan variados como la manera en que se proporcionan los servicios de salud, las licitaciones de licencias de radiodifusión y transmisión televisiva, o las regulaciones sobre la contaminación ambiental.

No obstante, podría haber una desventaja en el hecho de que esta disciplina académica tenga tanta primacía en la elaboración de las políticas públicas.

Dicen que si solo tienes un martillo, cualquier problema te parece un clavo. El riesgo es que cuando todos los asesores de políticas son economistas, todos los problemas parecen reducirse a un inadecuado PIB per cápita.

Hay otra disciplina académica que podrá no contar con la atención de los presidentes pero quizá podría explicar mejor en realidad qué ha fallado en grandes espacios de Estados Unidos y otras naciones avanzadas en los últimos años.

Los sociólogos pasan su carrera tratando de entender cómo funcionan las sociedades. Algunos de los problemas más apremiantes en varios países pueden reflejarse en datos económicos como niveles bajos de empleo y salarios estancados, pero también son evidentes en las tasas elevadas de depresión, drogadicción y muerte prematura. En otras palabras, la economía solo es una pieza del más amplio problema de la sociedad. Así que quizá valdría la pena escuchar a las personas que estudian justo eso.

“Una vez que los economistas tienen la atención de los funcionarios de Washington, los convencen de que las únicas preguntas que vale la pena hacerse son aquellas que los economistas tienen la capacidad de resolver”, dijo Michèle Lamont, una socióloga de Harvard y presidenta de la American Sociological Association. “No quiero decir que se reste importancia a lo que hacen. Simplemente se trata de que muchas de las respuestas que ellos dan son muy parciales”.

A modo de correctivo, me sumergí en algunas investigaciones sociológicas con un enfoque particular en los grandes problemas enfrentados hoy en día por las comunidades en países avanzados, para entender el tipo de lecciones que este campo puede ofrecer.

Para empezar, mientras que los economistas tienden a considerar un empleo como un intercambio directo de trabajo por dinero, una buena parte de la investigación sociológica muestra lo vinculado que está el trabajo con un sentido de propósito e identidad.

“Los sueldos son muy importantes porque, desde luego, ayudan a que las personas vivan y mantengan a sus familias”, señala Herbert Gans, un profesor emérito de Sociología de la Universidad de Columbia. “Pero lo que los valores sociales pueden hacer es decir que el desempleo no se trata solo de perder un sueldo, sino de perder la dignidad y la autoestima, el sentido de utilidad y todas las cosas que hacen que los seres humanos se sientan felices y capaces de funcionar”.

Eso parece ser todavía más cierto en Estados Unidos. Por ejemplo, Ofer Sharone, un sociólogo de la Universidad de Massachusetts en Amherst, estudió el desempleo entre los profesionistas y encontró que los estadounidenses consideraban su capacidad de asegurar un empleo como un reflejo personal de su valor como personas. Por lo tanto reaccionaban muy mal al rechazo, con frecuencia culpándose a sí mismos y en muchos casos dejando de buscar trabajo. En contraste, en Israel los profesionistas veían conseguir un empleo como algo más relacionado con ganar la lotería y se descorazonaban menos por un rechazo.

Sharone trabaja con terapeutas laborales con el fin de explorar cómo usar este hallazgo para ayudar a los desempleados de mucho tiempo.

Jennifer M. Silva, de la Universidad Bucknell, ha estudiado en años recientes a jóvenes adultos trabajadores y ha encontrado un profundo sentimiento de inseguridad económica en la que los marcadores tradicionales de adultez, como comprar una casa, casarse y asegurar un empleo, se perciben como fuera de alcance.

Junta esas lecciones y podrías pensar que la nostalgia económica que alimentó la campaña presidencial de Donald Trump no tenía que ver tanto con la pérdida de ganancias por los desaparecidos empleos en fábricas. Más bien, puede ser que la economía industrial ofrecía a los obreros un sentido de identidad y propósito que la moderna economía de servicios no les da.

La sociología también ofrece lecciones importantes acerca de la pobreza que la economía no brinda por sí sola. Evicted, un libro muy celebrado del sociólogo de Harvard Matthew Desmond, muestra cómo el riesgo siempre presente de perder una casa genera inseguridad y pesimismo entre los estadounidenses pobres.

Va en contra de la tendencia pensar en una política de viviendas solo como una cuestión de cuáles subsidios van a quiénes y qué incentivos deben darse para alentar a los bancos a hacer préstamos en vecindarios pobres. Todo eso es importante, por supuesto, pero en realidad no aborda el abrumador desafío de la inseguridad que afecta a millones de personas.

Asimismo, una gran cantidad de investigaciones sociológicas trata sobre la noción de la estigmatización, incluyendo a los pobres y las minorías raciales. Deja en claro que hay problemas más difíciles de resolver acerca de estos asuntos que simplemente eliminar la discriminación que se da de manera abierta.

Es una cosa, por ejemplo, prohibir la discriminación en la vivienda por motivos raciales. Pero si los corredores de bienes raíces y los posibles vendedores de una casa rechazan sutilmente a unos compradores pertenecientes a una minoría, el efecto no cambia. El profesor Gans, de Columbia, ha sostenido durante décadas que la estigmatización de los estadounidenses pobres alimenta la pobreza persistente y arraigada.

Si existiera el Consejo de Asesores Sociales de la Casa Blanca, uno de sus grandes retos sería convertir algunos de estos hallazgos en propuestas reales de políticas que podrían ser de ayuda.

Tratar de resolver los problemas sociales es una tarea mucho más compleja que trabajar para mejorar los resultados económicos. Es relativamente claro cómo un cambio en las políticas hacendarias o un ajuste a las tasas de intereses pueden hacer que la economía crezca más rápido o más lento. Es menos obvio lo que puede hacer el gobierno, si acaso, para cambiar fuerzas impulsadas por la psique humana.

Sin embargo, hay un riesgo de que un círculo vicioso esté funcionando. “Cuando nadie nos pide consejo, no hay un incentivo para convertirnos en una esfera de la política”, dijo el profesor Gans.

Puede ser cierto que estas lecciones sobre la identidad y la comunidad no se transformen de inmediato en informes gubernamentales de políticas ni en planes de cinco pasos, pero una comprensión más profunda de ellas ciertamente podría ayudar a quienes elaboran las políticas.

 

Tomado de:    https://www.nytimes.com/es/2017/03/27/para-entender-la-situacion-economica-busca-a-un-sociologo/?em_pos=small&emc=edit_bn_20170328&nl=boletin&nl_art=4&nlid=76066879&ref=headline&te=1